BUSCADOR

gadgets para blogger

viernes, 22 de julio de 2011

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS TÉRMINO MUNICIPAL DE VILLENA

RESTOS HUMANOS MÁS ANTIGUOS DE LA COMUNITAT

Los restos mortales de la que, por sus 8.000 años de edad puede considerarse la "abuela de Villena", fueron recibidos ayer en el Ayuntamiento por el alcalde Francisco Javier Esquembre, la concejal de Cultura, la directora del Museo Arqueológico Municipal José María Soler y los arqueólogos Marco Aurelio Esquembre y Javier Fernández. Tras completar los estudios antropológicos y biológicos de los restos, análisis que han sido llevados a cabo en la Universidad de Barcelona, en la mañana de ayer se procedió a la recepción oficial de los mismos por el Consistorio villenense con su nuevo alcalde al frente de la comitiva.
El controvertido hallazgo del cadáver tuvo lugar hace tres años, en el paraje de La Corona, coincidiendo con las obras del Ave a su paso por el término de Villena. Pero en prospecciones anteriores, en el año 2006 concretamente, los técnicos del Museo Arqueológico de Villena ya habían localizado este yacimiento.
Los restos encontrados corresponden a una mujer de entre 35 y 40 años. Pero junto a la "abuela prehistórica" también apareció un "nieto prehistórico" de unos 18 meses. La datación a través de la prueba del Carbono 14 les otorga a ambos una antigüedad de 8.000 años, lo que los convierte en los restos humanos más antiguos de la provincia de Alicante.
Según los responsables de las excavaciones "es el descubrimiento prehistórico más importante de los últimos 20 años en la Comunidad Valenciana por tratarse de algo excepcional".
Este asentamiento al aire libre ocupa una superficie de 2.700 metros cuadrados y es uno de los escasos yacimientos del Mesolítico con enterramientos humanos, junto a los de El Collado en Oliva y El Cingle del Mas Nou en Ares del Maestre. En Villena se han podido identificar estructuras habitables junto a silos destinados al almacenaje. La proximidad del yacimiento de Casa de Lara le confiere, además, un valor añadido como referente en el estudio de las sociedades cazadoras mesolíticas y los primeros grupos humanos neolíticos.
El interés científico suscitado ha hecho posible la participación de diversos equipos de investigación españoles y europeos a lo largo de las diferentes fases: detección temprana del yacimiento, inicio de la intervención arqueológica y estudio de todo lo encontrado. En esta última etapa han colaborado varias universidades de Valencia, Madrid y Barcelona, el Marq, el Csid y el Max Planck Institute, y gracias a sus investigaciones va a ser posible conocer los rasgos físicos y genéticos, la dieta, la salud, los ritos funerarios y otros aspectos sociales de las últimas poblaciones de cazadores recolectores que habitaron la fachada mediterránea de la Península Ibérica hace miles de años. De ahí que los expertos hayan catalogado este descubrimiento como el más relevante de la zona levantina.

NOTICIA EXTRAIDA DEL DIARIO INFORMACIÓN

martes, 12 de julio de 2011

EL CABEZO REDONDO



El Cabezo Redondo es un yacimiento arqueológico de la Edad del Bronce que se encuentra a 2 km de Villena (Alicante). No se trata de una aldea, sino de un verdadero centro comarcal que estuvo habitado entre los años 1500 y 1100 a. C. y perteneció probablemente a la cultura argárica. Se especula que las primeras investigaciones las llevó a cabo Juan Vilanova i Piera hacia 1870, aunque fue el arqueólogo José María Soler quien empezó a estudiarlo sistemáticamente en 1959, a raíz del descubrimiento del Tesorillo del Cabezo Redondo, que se conserva en el Museo Arqueológico de Villena. Ya entonces, gran parte del yacimiento se había perdido debido a las canteras de yeso existentes en la zona, aunque desde ese año se ha protegido y estudiado el área restante. En los últimos años, la Universidad de Alicante, junto con la de Valencia y Granada, lleva a cabo unas jornadas anuales dirigidas por Mauro S. Hernández Pérez y ayudado por Gabriel García Atiénzar y Virginia Barciela para seguir excavando y estudiando el yacimiento. Fue incluido en el Conjunto Histórico-Artístico de Villena y declarado terreno de utilidad pública en 1968. En el año 2010 comenzó su rehabilitación integral tras una subvención del Ministerio de Cultura.
El yacimiento en su origen debía de tener un tamaño considerablemente grande, extendiéndose por todo el cerro. Se cree que aquí se concentró la población de varios otros pequeños poblados y aldeas que existieron alrededor de la antigua laguna de Villena, ya que su fisonomía es distintiva de una capital comarcal debido a su posición central, su extensión, el urbanismo desarrollado, la densidad de población y las intensas actividades agrícolas, ganaderas, metalúrgicas y textiles desarrolladas allí.
Las casas se adosan unas a otras a modo de manzanas separadas por calles estrechas y empinadas, por las que también discurría el agua. Las paredes de las casas solían estar enlucidas de rojo o blanco y en el interior solía aparecer un banco adosado a una de las paredes. Junto a estos banco se encontraban los hornos para trabajar el metal o el barro y los hogares para hacer la comida. El techo de las casas era plano y estaba ligeramente inclinado siguiendo la pendiente de la ladera. Se sostenía mediante postes de madera, algunos de los cuales todavía se conservan.
Las reconstrucciones y remodelaciones en el tamaño y formas de la mayoría de las casas se explican por los abundantes incendios, favorecidos por la abundancia de materia orgánica en el interior de las casas, así como por la fragilidad de las paredes y los techos.
Las cerámicas halladas en el yacimiento son de gran calidad, alguna de ellas de compleja decoración. Las características de los objetos de hueso, de piedra, o de metal, entre los que destacan los cuchillos y hachas de bronce y los adornos del mismo metal o de oro y plata, indican ante una cultura prehistórica, pero nada primitiva. Aunque se desconocía la escritura se poseía un elevado grado de desarrollo tecnológico y social.
Los enterramientos, se han encontrado situados bajo las casas y acompañados de un rico ajuar. Unos se colocan en el interior de grandes vasijas, otros en una fosa, en ocasiones rodeada de piedra, o en pequeñas cuevas.

LLEGENDA DE "NOSTRA SENYORA DE MONTSERRAT"

HISTÒRIA DE CATALUNYA

viernes, 8 de julio de 2011

TRACTAT D´ALMIZRA

El Tractat d'Almizra (també anomenat d'Almisrà i d'Almirra) és el tractat de pau entre la Corona d'Aragó i el Regne de Castella que estipulà els límits del Regne de València. Fou signat el 26 de març de 1244 per Jaume I el Conqueridor i el seu gendre, l'infant Alfons de Castella (més tard Alfons X el Savi) a Almirra (a la vora de Biar). En el pacte s'estipulà que les terres al sud de la línia Busot – Biar – la Vila Joiosa quedaven reservades per a Castella.
Per tal d'evitar una ruptura escandalosa davant del món cristià, fou celebrat, no sense laborioses negociacions, un conveni sobre la partició dels territoris peninsulars ocupats encara pels sarraïns. A Almizra o Almisdra, fou signat, en efecte, un conveni de divisió i d'aliança entre Jaume I i l'infant Alfons de Castella, el 26 de març del 1244. Aquest tractat delimitava clarament els territoris, tot concedint als castellans Alacant, Aigües i Busot, amb llurs termes, així com Villena i tot l'altre territori situat cap a les parts de Múrcia i Castella, a l'altra banda dels termes de Biar i d'Almansa i de la línia de l'actual mont Major, anomenat aleshores serra de Larrua. La ratlla divisòria corria envers el port de Biar, el castell de Villena i la carena de la dita serra. Quedaren pel comte-rei els castells de Cazalla, Biar, Almizra i altres terres envers Xàtiva, Dènia i el regne de València.
La primera constància que es té del Tractat d'Almizra apareix en el segon capítol de la crònica de Jaume I, el Llibre dels fets. Però el text del tractat no fou publicat fins 1905.
Es creu que el tractat fou signat al Camp de Mirra (Alt Vinalopó), on hui en dia hi ha un monument del 1977 que commemora aquest tractat. El tractat va ser mitjançat per Violant d'Hongria després que l'infant Alfons estigués a punt d'encetar una guerra entre les dues corones per la conquesta de Xàtiva. Al marge del tractat, també se li va oferir a l'infant Alfons la filla major de Jaume I, la infanta Violant d'Aragó, com a esposa.
És possible que pocs mesos després del tractat es convingués algun tractat complementari, durant el setge de Biar (darreries del 1244 i començos del 1245). Posteriorment, els territoris del Regne de Múrcia situats al nord de la riba del Segura són incorporats al Regne de València per Jaume II després de la Sentència Arbitral de Torrellas (1304) i del Tractat d'Elx (1305).

CONQUESTA DEL REGNE DE VALÈNCIA (JAUME I)

 Jaume I el Conqueridor (Montpeller, 2 de febrer del 1208 - Alzira, 27 de juliol del 1276), rei d'Aragó, de Mallorca i de València, comte de Barcelona i d'Urgell, i senyor de Montpeller (1213-1276). En aragonès: Jaime, en occità: Jacme, en llatí: a 30 de març de 1251, Jacobus, Dei gracia rex Aragonum, Maioricarum et Valencie, comes Barchinone et Urgelli et dominus Montispessulani. Començà a regnar a l'edat de 10 anys assistit pel Consell Reial, regnà 58 anys i morí a l'edat de 68 anys. Està enterrat al Reial Monestir de Santa Maria de Poblet.
Començà el 1232. El 1238, tropes catalanes i aragoneses entren a la ciutat de València, que depenia de califa de Bagdad Al-Mústansir bi-L·lah.
La conquesta de les darreres places originà una topada amb Alfons X de Castella, que pretenia conquerir Xàtiva. Però hi renuncià després de signar el tractat d'Almirra (1244), segons el qual Jaume I cedia a Castella la conquesta de Múrcia. El Regne de València van ser repoblat per catalans i aragonesos: els primers van ocupar preferentment les comarques del litoral, que ara són de parla catalana, i els segons van ocupar preferentment les comarques interiors, inicialment de parla aragonesa i avui de parla castellana. La conquesta és celebrada a la ciutat de València des del temps de Ramon Muntaner fins avui dia, per imitació de la Festa de l'Estendard mallorquina.

CESAR, MARCO ANTONIO Y CLEOPATRA

Con tan sólo 18 años, Cleopatra quería reinar sola, pues consideraba que su hermano era demasiado joven para gobernar Egipto.
En el año 40 a. de C., con la ayuda de Julio César, destituyó a su hermano-esposo, con quien compartía el trono. Los matrimonios entre hermanos en el Antiguo Egipto eran costumbre en las castas reales pues procuraban mantener el poder encerrado en los clanes familiares.

Cleopatra, luego de quedar como exclusiva soberana, se convirtió en la amante de Julio César. Todos los escritores que se refieren a la relación entre César y Cleopatra, la describen como arrolladora. No sólo pasaban la mayor parte del tiempo juntos, bien en largas fiestas y banquetes reales o en viajes por el Nilo, sino que César, única y exclusivamente por amor, entró en una guerra muy complicada en Egipto, contra Pompeyo, en la que puso en peligro el imperio romano.
Es curiosa la llegada de Cleopatra. Se hizo envolver desnuda en una rica alfombra que, transportada a hombros de un servidor, no encuentra obstáculos para ser llevada ante César, como si fuese uno más de los asombrosos regalos. César presencia como se desenrolla la alfombra y aquí empieza un amor que ocasionó una guerra para restaurar a Cleopatra como reina de Egipto.
Lo siguió a Roma y tuvo un hijo con él: Cesáreo. Después de que julio César fuera asesinado en el 44 a. de C., Cleopatra huyó de Roma. Ganó entonces los afectos de Marco Antonio y con él regresó triunfante a Egipto en el 42 a. de C. En el 36 se casaron. Esto enfureció a Octavio, (pues Antonio había rechazado a su hermana) que entonces regía los destinos de Roma y decidió destruirlos. En el año 31 una flota conjunta de Antonio y Cleopatra fue totalmente aplastada por las fuerzas de Octavio.
El amor de Marco Antonio por Cleopatra se impuso, tanto a las súplicas de su primera mujer, Fluvia, que intentó separarle de la reina egipcia hasta su muerte, como al posterior matrimonio con Octavia, hermana de Octavio.
Plutarco, el historiador, cuenta que Marco Antonio
"no estaba en posesión de sus facultades, parecía estar bajo los efectos de una droga o brujería. Estaba siempre pensando en ella, en vez de pensar en vencer a sus enemigos".
Marco Antonio convivió con Cleopatra y tuvieron dos gemelos, a los que llamaron Alejandro Helios y Cleopatra Celene (Alejandro “el sol” y Cleopatra “la luna”).
Una vez más, en esta historia, está presente el destino trágico de los amantes famosos. Marco Antonio fue informado de que Cleopatra había muerto al envenenarse. Se habían prometido que uno seguiría a la muerte al otro, así que Marco Antonio se quita la vida. Aquí la historia está confusa. Unos dicen que Marco Antonio se envenena. Mientras el veneno empieza a hacer efecto se entera de que realmente Cleopatra no había muerto, pero ya es tarde, y hace que le conduzcan hacia ella para poder morir en sus brazos. La otra versión de la historia es que se clava una espada.
Tras sepultar a Antonio, Cleopatra decide morir.
Las heridas que se hizo en el pecho, llorando ante el cuerpo de Marco Antonio, se habían infectado. La fiebre y su abandono, al negarse a tomar alimentos, hacen temer lo peor.
En este momento aparece el vencedor, Octavio, que era cuñado de Marco Antonio, pero pronto comprendió la importancia política de que Cleopatra desfilase junto a él en la conmemoración de su victoria.

Cleopatra se recupera e intenta repetir la maniobra seduciendo a Octavio, pero no le gusta su nariz y hace inmortal la frase “si la nariz de Cleopatra hubiese sido más corta, la historia del mundo habría cambiado”. Así que Cleopatra, negándose a la humillación de compartir el “triunfo” de Octavio, elige la única salida posible, se hizo vestir con sus mejores galas, envió un mensaje a Octavio pidiendo que su cuerpo fuese sepultado junto al de Antonio y se dejó morder por un áspid. 

miércoles, 6 de julio de 2011

LAS LEGIONES ROMANAS

Las legiones (del latín “legio” que significa leva) romanas eran las unidades básicas de su infantería militar, que eran reclutadas según su necesidad exclusivamente entre ciudadanos romanos. Luego tuvieron un pequeño apoyo de la caballería. Formaban en el combate de manera cerrada como las falanges macedonias, enfrentando con picas al enemigo.
En el siglo VI a. C, el rey Servio Tulio  clasificó a los ciudadanos de acuerdo a su fortuna. Los que poseían mayores ingresos ingresaban a la caballería o a la infantería pesada, mientras que lo pobres a la infantería ligera. Las legiones se dividían en centurias, que estaban formadas por 60 u 80 hombres, según la época. A partir de esta reforma los plebeyos también pudieron participar del ejército.
La caballería se formaba con 18 centurias de caballeros, integrada por hombres de hasta 45 años, con doce centurias de plebeyos y seis de patricios, cuyo patrimonio era de más de 100.000 ases, mientras la infantería se dividía en cinco clases también de acuerdo a la fortuna. La primera era de 80 centurias de ciudadanos con más de 100.000 ases; la segunda eran 20, formadas por ciudadanos con entre 75.000 y 100.000 ases; la tercera eran también 20 centurias de ciudadanos con más de 50.000 ases; la cuarta de 20 centurias de ciudadanos de más de 25000 ases; y la última era de 30 centurias con ciudadanos de más de 12.500 ases. Los de menores recursos o proletarios, no integraban las legiones.
En la República cada cónsul estaba al mando de una legión, debiendo prescindirse de la organización en falanges cuando debió dejarse el combate en terrenos llanos para adentrarse en zonas montañosas, como sucedió en las Guerras Samnitas (343 al 290 antes de Cristo) donde se organizaron en manípulos. Las dos legiones se colocaban en el centro, a sus lados las tropas auxiliares, y la caballería en los extremos.
Para abrir el combate se usaba la infantería ligera, y luego irrumpían tres líneas de infantería (los hastati, los príncipes y una retaguardia de veteranos).
Cayo Mario usó el sistema de cohortes, con un total de 480 legionarios, que se fraccionaban en tres manípulos. En el Imperio se anexaron las tropas auxiliares, especialmente como arqueros o en la caballería, para apoyar a las legiones. Mientras éstas solo se formaban con ciudadanos, los no ciudadanos podían integrar las fuerzas auxiliares. Con Mario desaparecen las secciones especializadas de la infantería, y se incorporan los ciudadanos más pobres como voluntarios, formándose un ejército profesional de voluntarios junto a las legiones permanentes.
Desde la reforma de Mario –alrededor del año 104 a. C.-, se ha venido priorizando en el seno de la legión una de las enseñas tradicionales que estos cuerpos solían llevar al campo de batalla. Se trata del águila romana, que se impone como símbolo legionario por antonomasia, desplazando al lobo, al toro, al jabalí y al caballo, muestras de animales totémicos pertenecientes a una sociedad campesina. Las águilas se realizan en metales nobles –plata primero, oro después- y se guardan celosamente en el "aedes signorum" o santuario del campamento. La pérdida de las águilas, como les sucedió a Craso o Marco Antonio en Oriente o a Varo entre los germanos, es el mayor deshonor que puede sufrir un cuerpo legionario. El suboficial al cargo del águila era el aquilifer.
A mayores, existen otro tipo de estandartes, como los "signa", "imagines", "vexilla" o "dracones":
  • El signum es el estandarte de cada centuria: rematado en forma de asta o mano –en recuerdo del antiguo manípulo-, se decoraba con guirnaldas, cruces y discos. En los cuerpos auxiliares, los "signa" incluyen imágenes de los emperadores, con lo que el segundo tipo de estandartes -las "imagines"- es privativo de las legiones.
  • Por su parte, el vexillum es la bandera que marca la posición del general en el campo de batalla, pero también es la enseña de los destacamentos irregulares, por lo que éstas reciben el nombre de "vexillationes". Se cuelgan de una barra cruzada al mástil de la enseña.
  • El draco es una cabeza de animal en bronce con las fauces abiertas, a la que se añade un tubo de colores y que al agitarlo producía un ruido sordo.
Los portadores de estas enseñas eran, respectivamente, los signiferes, imaginiferes, vexillarii y draconarii.
El culto a las enseñas se realizaba con carácter permanente mediante la deposición en el "aedes". Sin embargo, existen ocasiones especiales en las que se honran los "signa" y "vexilla" (Rosalia Signorum), las águilas legionarias (natalis aquilae, Honos Aquilae).

martes, 5 de julio de 2011

HUELLAS DE LAETOLI (TANZANIA)

Las huellas, descubiertas en Kenia, son de pies similares a los actuales

Los huesos de homínidos de hace millones de años son escasos en el registro fósil, pero aún lo son más las huellas marcadas en el suelo por individuos remotos. Y las pisadas dicen mucho a los científicos acerca de quienes las hicieron. Por ello, el descubrimiento de cuatro rastros de homínidos en el norte de Kenia (en Ileret) causan hoy sensación en la revista Science. Los científicos concluyen que "hace 1,5 millones de años, los homínidos habían alcanzado evolutivamente una función de los pies y una forma de locomoción bípeda esencialmente modernas". Se trata de los rastros más antiguos que se conocen de este tipo, y quienes los hicieron eran de la especie Homo erectus.

No son los rastros de homínidos más antiguos, título que ostentan las huellas de Laetoli (Tanzania), de hace 3,6 millones de años. Pero estos rastros son de unos seres muy primitivos (Australopithecus afarensis), simiescos aún, y los de Ileret sorprenden por su modernidad: el pronunciado arco del pie es parecido al nuestro, así como los característicos dedos cortos y alineados.
Además, los análisis permiten a Matthew R. Bennett (Bournemouth University, Reino Unido), y a sus colegas afirmar que el balanceo de quienes pisaron en Ileret y la distribución de su peso corporal en la zancada eran similares a las del hombre moderno.
Las huellas se han descubierto en dos capas sedimentarias de la denominada formación Koobi Fora: en la superior, datada en 1,51 millones de años, se han identificado dos rastros de dos pisadas cada uno, uno de siete pisadas y otras huellas sueltas; en el nivel inferior, de hace 1,53 millones de años, hay un rastro de dos huellas y una impronta pequeña.
El Homo erectus es el primer homínido con piernas largas y brazos cortos, con las mismas proporciones que el Homo sapiens.

Extraído de "El País" 27 de febrero de 2008.